El deseo
En una noche soleada, en una colina había una casa de madera donde vivía una familia pobre, un padre y sus dos hijos.
Su fortuna cada vez bajaba más y poco a poco se daban cuenta de que morirían de hambre. El padre se llamaba Pedro y mandó a sus dos hijos, Julia y Julián a un pozo lejos de allí a recoger agua para poder pasar una semana más, cogieron 2 cubos cada uno y se dirigieron al pozo.
De camino Julián dijo:
-Pobre de nuestro padre, cada vez lo esta pasando peor y no es solo por el dinero, es por que ve que nosotros nos morimos poco a poco.
-Tienes razón… pero no podemos hacer nada.
Y continuaron caminando por un sendero entre las hierbas, hecho por los pies de otras tantas veces.
Después de estar largo rato caminando, escucharon un ruido y se detuvieron, miraron a su alrededor y entre las sombras apareció una mujer bastante mayor, vestida con una especie de vestido morado de todas las tonalidades y con un sombrero azul oscuro que se les quedo mirando.
-Hola- dijo ella- soy Madame Liota. Puedo hacer que vuestro destino cambie solo con un simple deseo, pero ojo, solo tenéis uno entre los dos.
Los muchachos se quedaron pensando.
-Julia, yo creo que lo tendríamos que aprovechar bien. Podríamos salir de nuestra pobreza y ayudar a nuestro padre.
-Tienes razón, pero tenemos que pensar bien lo que vamos a pedir. - dijo Julia- Madame Liota, ¿podríamos pensárnoslo y a la vuelta decírtelo?
-Claro- contesto.
Continuaron con su camino y llegaron al pozo donde cogieron agua y regresaron por el mismo camino.
-Yo pienso que deberíamos pedirle mucho dinero- dijo Julia
-No por que a la larga se nos agotaría y volveríamos como al principio.
-Tienes razón.
Cuando encontraron otra vez a Madame Liota les pregunto que deseo iban a pedir.
-Mm… - se quedo pensando Julia.
-Queremos salud y que nuestro padre consiga un buen trabajo para que nos pueda alimentar y pagarnos los estudios.
Al cabo del tiempo al padre de Julia y Julián le dieron un puesto en un banco y nunca más volvieron a pasar hambre.
J.A.G

0 comentarios