Drioli el cocinero
Poco después comenzó a nevar, Drioli, pensando donde dormir esa noche se metió en un portal, deseando que amaneciera el próximo día. Ya que era un pintor fracasado y sus manos no servían para pintar sino para cocinar en el mejor restaurante de Francia, Drioli esa noche durmió como si estuviera en una cama de verdad, debido a que esa misma mañana había sido aceptado en el restaurante de la torre Eiffel.
Drioli soñaba que en un mes ya no tendría que mendigar, podría comprar su propio piso y se prometió no volver a cometer los mismos errores de su época de pintor.
Un año después Drioli es una persona estable con su piso y con responsabilidades.
A.S.C.A
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